Objetivo
A diferencia de los tratamientos estéticos basados en la cirugía (que no varían la calidad de la piel, simplemente la estiran intentando eliminar los pliegues), este método, la epidermis que forma la arruga, surco, cicatriz o mancha se regenera totalmente.
Este tratamiento específico se adapta a una demanda variada que oscila en una decena de modalidades en función de una personalización del tratamiento:
-personas entre 18 y 25 años con cicatrices post- acné, manchas o cloasmas.
-personas entre 30 y 35 años, con una piel poco tersa, flácida y con pequeñas arrugas.
-personas entre 45 y 60 años con manchas arrugas y flacidez que quieren mejorar su expresión y conseguir que esta se adapte mayormente a un equilibrio en conjunto con el cuerpo y la mente.
-Las personas entre 60 en adelante, que presentan deficiencias más acusadas, como una falta severa de hidratación, flacidez, piel sobrante con disminución de elastina y colágeno, manchas, ect
Intervención
Tras un concienzudo desengrasado de la piel, se aplica uniformemente la solución sobre la superficie cutánea.
Según el protocolo: se aplicara una mascara en forma de “cura oclusiva” o “cura abierta”, aplicando mascarillas, a base de láminas de recubrimiento durante 24 – 48 horas según el caso. Pasado este periodo de tiempo se aplicara una mascara con polvos astringentes y cicatrizantes, en esta fase se produce el recambio cutáneo previsto, dura de 5 a 7 días
En el momento del tratamiento, se suele utilizar sedación del paciente. Es un tratamiento totalmente ambulatorio.
Tras esta fase, el único cuidado que requiere el tratamiento realizado es evitar la exposición solar directa y prolongada durante los primeros meses, pudiendo sin embargo seguir las actividades cotidianas y deportivas aun siendo al aire libre, siempre que no se olviden usar las cremas post- tratamiento incluida la protección solar específica.
Resultado
Este método es uno de los avances más revolucionarios de la medicina estética en el mundo, tratamiento que rejuvenece el rostro hasta en unos 20 años. El elemento principal del tratamiento es que se aplica sin anestesia y no precisa bisturí alguno. Se trata sencillamente de regenerar la piel, hasta que recupere sus virtudes de 20 años atrás, es decir, que volviera a ser tersa, sin manchas ni arrugas ni cicatrices.
El rostro tratado con este sistema se mantiene fresco, juvenil y recuperado durante años, siguiendo el normal proceso del envejecimiento a partir de la salud de la piel recuperada. Los resultados son tanto más espectaculares cuanto mayor es el grado de envejecimiento de la piel tratada.
En el proceso de reparación y renovacióncutánea no solamente se ve implicada su superficie, sino todos los estratos; existen una neoproducción y estructuración de las fibras de colágeno y elastina, responsables de un evidente retensado tisular: es el “efecto lifting” que siempre llevan asociado estos peelings.
Esta técnica actúa sobre la calidad de la piel de manera profunda y duradera, lo que resulta mucho más atractivo al ser un tratamiento sin riesgos.