La hiperhidrosis es un problema de sudoración excesiva. En algunos casos se produce incluso cuandohace frío o no se está teniendo actividad física.

Aquellos que la sufren tienen que enfrentarse al desafío de vestir de manera que su ropa no delate el sudor, a no poder dar la mano en público con normalidad y en algunos casos al rechazo. La situación llega a generar tal malestar que en ocasiones se siente inseguridad, ansiedad o estrés. A continuación, te damos más detalles sobre la hiperhidrosis y cómo se puede tratar.

Por qué se produce la hiperhidrosis

La hiperhidrosis se da por una alteración en el sistema nervioso vegetativo. Aunque lo normal es que se produzca el sudor como una medida natural para combatir la temperatura corporal, en los casos en los que se sufre de hiperhidrosis no es así. Los que tienen este problema, sudan en cualquier momento y sin causa justificada.

Es un problema bastante frecuente, de hecho, 1 de cada 3 personas sufre hiperhidrosis. Esto ha permitido avanzar en la materia y encontrar soluciones para tratar la mayoría de los casos.

Cómo tratar la hiperhidrosis

Para vencer el problema es necesario la intervención de profesionales cualificados. Ellos encontrarán cuál es la mejor solución para cada paciente, dependiendo de sus propias circunstancias. Muchas personas que sufren hiperhidrosis piensan que se tienen que conformar con vivir siempre así, pero ahora ya sabes que no es verdad.

La hiperhidrosis suele presentarse en puntos concretos, como en pies, manos y axilas. Estas partes del cuerpo son especialmente delicadas, ya que un simple apretón de manos o levantar un brazo puede convertirse en un motivo de vergüenza. Con un tratamiento en la zona de sudoración excesiva se puede eliminar el problema.

El botox es una neurotoxina que paraliza las terminaciones nerviosas encargadas de producir la sudoración. Por medio de la toxina botulínica se puede detener el proceso, de manera que esa parte del cuerpo deja de sudar de forma incontrolada.

El tratamiento consiste en aplicar una inyección subcutánea mediante la cual se introduce un líquido con la toxina. Esta aplicación local bloquea las terminaciones nerviosas que envían las órdenes a las glándulas sudoríparas. No requiere ningún tipo de preparación por parte del paciente y tras recibir el tratamiento se puede marchar por su propio pie, sin tener que tomar ninguna precaución especial.

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